SCP Nro. 1219/2017-S1 | Sucre, 17 de noviembre de 2017

Sobre la legitimación pasiva
El extinto Tribunal Constitucional, a través de la SCP 1749/2011-R de 7 de noviembre, respecto a la legitimación pasiva, señaló que: “ ‘ …la calidad que se adquiere por la coincidencia que se da entre la autoridad que presuntamente causó la violación a los derechos y aquélla contra quien se dirige la acción’ (SC 0691/2001-R de 9 de julio, reiterada en la reciente jurisprudencia emanada de este tribunal, en las SSCC 0047/2010-R y 2245/2010-R, entre otras); se infiere que la acción de libertad, debe dirigirse contra la autoridad que cometió el acto ilegal u omisión indebida y ocasionó la presunta lesión del derecho a la libertad, locomoción, e incluso haya incidido sobre la vida del agraviado (por citar algunas con análogo entendimiento, las SSCC 0466/2010-R, 1094/2010-R y 1132/2010-R).

Es así que, la legitimación pasiva se traduce en un requisito de procedibilidad de la acción de libertad, cuya inobservancia neutraliza su tutela e impide a este Tribunal ingresar al análisis de fondo de los hechos denunciados; similar intelecto consta en las SSCC 2182/2010-R y 2272/2010-R -ambas de 19 de noviembre-, que además enfatizaron que resulta ineludible dirigir la acción contra la autoridad o particular que -en su caso- impartió o ejecutó la orden que dio lugar a la persecución, aprehensión, detención, procesamiento o apresamiento indebidos o ilegales, puesto que si bien la acción de libertad está exenta de formalismos en su presentación; sin embargo, ello no libera al accionante de la responsabilidad de señalar o identificar a quién se demanda y vincular su actuación con la comisión del acto lesivo denunciado, exponiendo la narración de los hechos que motivan la petición de tutela y la prueba aparejada. En el mismo sentido, las SSCC 0253/2010-R y 0392/2010-R” (las negrillas nos pertenecen).

(….)

Ahora bien es preciso señalar que la ejecución del mandamiento de detención domiciliaria no correspondía a la Jueza demandada sino a la Secretaria del Juzgado; por lo que, la presente acción de defensa al no haber sido interpuesta contra la persona que lesionó los derechos del impetrante de tutela; es decir, al no existir legitimación pasiva en la interposición de la presente acción corresponde denegar la tutela impetrada, sin ingresar al examen de fondo.